Siempre a tu lado.


¿Hasta qué punto la fidelidad y lealtad? Dicen que algunas razas eligen a sus amos. Y por mucho que nos empeñemos en escoger un cachorro, lo cuidemos, mimemos y nos preocupemos por él, en muchas ocasiones al llegar a casa por una u otra razón; (Seguramente solo ellos saben cual es). Ellos deciden quién de los miembros es su amo. A quien adoran y son leales por encima de los demás, da igual que todos y cada uno de los integrantes de la familia, lo atiendan por igual, o que uno de ellos beba los vientos por él. El ya eligió ya decidió y amo solo hay uno.

Distinguen el coche de su amo, antes de que asome en la calle, sabes que viene cuando nadie aun lo ha visto. Su rabo se vuelve loco, los nervios le traicionan y nada ni nadie puede impedir que esté dispuesto en la puerta para recibirle. Y a pensar de esta fidelidad para el amo que han elegido, son capaces de mantener la lealtad hacia toda la familia que le acogió, demostrándoles un amor incondicional, protegiéndolos y cuidándolos. Eso sí solo su amo sacara de él el 100%. Y cualquiera que sea un mínimo observador, por muy profano que sea, se dará cuenta de ello. Y no podrá evitar el preguntarse ¿Por qué ese cariño tan extremo con esa persona en particular?

Así es Hachiko, desde que un día decidió que esperaría a su amo, su amigo, su en cierto modo familia. Nada ni nadie podrá evitar que este allí. Esperando su llegada, dispuesto a darle su saludo y su cariño, así como a recibir los que su amo les profiere. Y pase lo que pase y tenga que esperar todo el tiempo del mundo. Si no es hoy, mañana o quizá cuando postre sus huesos en tierra, se encontrara con él, aquí o en el otro mundo; si lo hay, le dará su amor, sus cariños y su incondicionalidad.